17.7.09

La Luna





Hay tanta soledad en ese oro.
La luna de las noches no es la luna
que vio el primer Adán. Los largos siglos
de la vigilia humana la han colmado
de antiguo llanto. Mírala. Es tu espejo

Abriré la Ventana




De vez en cuando la alegría
tira piedritas contra mi ventana
quiere avisarme que está ahí esperando
pero me siento calmo
casi diría ecuánime
voy a guardar la angustia en un escondite
y luego a tenderme cara al techo
que es una posición gallarda y cómoda
para filtrar noticias y creerlas

quién sabe dónde quedan mis próximas huellas
ni cuándo mi historia va a ser computada
quién sabe qué consejos voy a inventar aún
y qué atajo hallaré para no seguirlos

está bien no jugaré al desahucio
no tatuaré el recuerdo con olvidos
mucho queda por decir y callar
y también quedan uvas para llenar la boca

está bien me doy por persuadido
que la alegría no tire más piedritas
abriré la ventana

9.6.09

Sacudida



Tú no veías el árbol,
ni la nube
ni el aire.
Ya tus ojos la tierra se los había bebido
y en tu boca de seda sólo un poco de gracia
fugitiva de rosas, y un lejano suspiro.

Remar...



Por un agua de hastío voy moviendo estos remos,
que pasan tanto al irme y tan poco al volver;
pero quizá un día no nos separaremos,
mujer mía y ajena, como el amanecer.
Ya me duelen las manos de remar en mi hastío; pero yo sé que un día dejaré de remar,
y he de mirar el mundo como si fuera mío,
y romperé los remos en la orilla del mar...


28.4.09

Soy el río



Yo muy serio voy remando
muy adentro sonrío
Creo que he visto una luz
al otro lado del río.

23.4.09

Diente de León



Luz reluciente desde la vasta oscuridad.
Esperanza desde la nada.
Por fin.

20.4.09

América

















Caminito del indio, sendero coya sembrado de piedras.
Caminito del indio que junta el valle con las estrellas.

Caminito que anduvo de sur a norte  mi raza vieja
antes que en la montaña la Pachamama se ensombreciera.

Cantando en el cerro llorando en el río,
se agranda en la noche la pena del indio.

El sol y la luna y este canto mío
besaron sus piedras, camino del indio.

En la noche serrana llora la quena su honda nostalgia.

Y el camino sabe cuál es la coya que el indio llama.
Se levanta en la noche, la voz doliente de la baguala.
Y el camino lamenta ser el culpable  de la distancia


 

La gracia de tu rama verdecida

Árbol, buen árbol, que tras la borrasca

te erguiste en desnudez y desaliento,
sobre una gran alfombra de hojarasca
que removía indiferente el viento…

Hoy he visto en tus ramas la primera
hoja verde, mojada de rocío,
como un regalo de la primavera,
buen árbol del estío.

Y en esa verde punta
que está brotando en ti de no sé dónde,
hay algo que en silencio me pregunta
o silenciosamente me responde.

Sí, buen árbol; ya he visto como truecas
el fango en flor, y sé lo que me dices;
ya sé que con tus propias hojas secas
se han nutrido de nuevo tus raíces.

Y así también un día,
este amor que murió calladamente,
renacerá de mi melancolía
en otro amor, igual y diferente.

No; tu augurio risueño,
tu instinto vegetal no se equivoca:
Soñaré en otra almohada el mismo sueño,
y daré el mismo beso en otra boca.

Y, en cordial semejanza,
buen árbol, quizá pronto te recuerde,
cuando brote en mi vida una esperanza
que se parezca un poco a tu hoja verde…



Este poema no estoy segura si es de Antonio Machado o José Ángel Buesa

Me dijo una tarde
de la primavera:
Si buscas caminos
en flor en la tierra,
mata tus palabras
y oye tu alma vieja.
Que el mismo albo lino
que te vista sea
tu traje de duelo,
tu traje de fiesta.
Ama tu alegría
y ama tu tristeza,
si buscas caminos
en flor en la tierra.

19.4.09

Estuve con vos


El otoño
con manos
diáfanas
y
brillantes,
está abriendo
un azul purísimo
que moja el paisaje
de una delicia
trémula,
primaveral.